
Quería compartir con ustedes algo que me pasó esta semana y que me llenó de emoción.
Estaba investigando sobre la historia de la jabonería y me encontré con la historia de B.J. Johnson, el fundador de Palmolive. ¿Sabían que empezó en 1864 con un tallercito artesanal, exactamente como muchos de nosotros?
Me impactó saber que:
Durante 34 años fue "uno más" del montón.
Sin prisa pero sin pausa, su fórmula se convirtió en la más vendida del mundo.
¿Por qué les cuento esto?
Porque leer esta historia me recordó que todos los grandes empezaron pequeños. Que la calidad, cuando es real, encuentra su camino.
Les dejo el artículo completo por si quieren leerlo con calma (lo escribí con mucho cariño):
Pero más allá de la historia, quería preguntarles:
Yo encontré el mío: mi jabón de neem y eucalipto. Cuando veo que a la gente le funciona y vuelve a comprar, sé que voy por buen camino.
Me encantaría leer sus historias. Al final, esto es una comunidad y nos tenemos que apoyar entre todos.